sábado, 19 de agosto de 2017

MISIÓN PEDAGÓGICA EN SANABRIA (1933-1934)

Misión Pedagógica en Sanabria

Se gestó  su creación durante el curso 1933-34, en una gira que realizó el Teatro y Coro  de Misiones Pedagógicas por diversos pueblos zamoranos ubicados en Mombuey, Sierra de la Culebra, márgenes del río Tera y Lago de Sanabria.
         La visita a San Martín de Castañeda, impresionó a los integrantes del teatro "... mostrándonos al desnudo su miseria enferma y desolada, amarga de larga años sin esperanza... niños harapientos, pobres mujeres arruinadas de bocio, hombres sin edad agobiados y vencidos, hórridas viviendas sin luz y sin chimeneas, techados de cuelmo y negras de humo.".
         El grupo de teatro, en su mayoría estudiantes, decidió a la vista de la realidad observada llevar a cabo un proyecto de un nuevo ensayo de Misión Pedagógica , proyecto que fue acogido y aprobado por el Patronato que se encargó de su estudio y organización, centrando las actividades en San Martín de Castañeda y extendiendo su acción a los pueblos de Galende, Ribadelago y Vigo de Sanabria.
         Se encargó  la dirección de la Misión a D. Alejandro Rodríguez  (inspector de primera enseñanza de Madrid).
         Se realizó la Misión del 5 al 15 de octubre de 1934.
         El relator de la Misión efectúa unas interesantes descripciones delo entorno:
         "... San Martín de Castañeda está en cuesta al mediodía, apretados establos y viviendas, con una vega rica de linos  adelante, nogales y castaños en torno, y en lo alto, a la espalda, pobres tierras barcinas superficialmente arañadas, con patatas y centeno serondo que muchas veces arrastran las tormentas. Tiene trescientos habitantes..."
         Con relación al maestro, un joven extremeño recién posesionado, indica que está desolado. Motivos no le faltan. No tiene casa-habitación, la cama y el elemental ajuar que ha podido traer consigo, está en la misma sala de clase, "...un local sucio, viejo, oscuro y bajo el techo, un enorme castaño le quita la ya escasa luz. El mobiliario no puede ser más mísero: unas pocas mesas bipersonales de pupitre; paredes desmanteladas, renegridas; ventanas con   los cristales rotos .El material pedagógico apenas perceptible y en un estado lamentable."

Los objetivos de las Misiones- aparte del romanticismo que algunos ven en su obra- son directos, operativos y de gran impacto. Señalan que hay que ir a los pueblos con elementos de acción social inmediata y eficaz; llevar abonos y semillas y enseñar mejoras de los cultivos tradicionales; dotar a las escuelas de material útil, fundar comedores, roperos. Llevar a los pueblos y a las escuelas los elementos precisos para su mejoramiento vital, pero no en calidad de regalo o de limosna.
         La labor realizada fue revolucionaria, si consideramos el estado de abandono anteriormente descrito.
         Se dota a la escuela nacional de San Martín de un abundante fondo material escolar, mobiliario y ropero.
         Se deja en Ribadelago diverso material escolar musical y de higiene bucal (dentífricos, cepillos de dientes, etc.)
         Las escuelas de Galende y de Vigo, se ven enriquecidas con la donación de una biblioteca escolar en cada una de ellas.

 Realizaciones en el ámbito sanitario

         Se desarrollaron diversas actuaciones:

Divulgación higiénico-sanitaria sobre temas de puericultura, higiene de la alimentación y vestido; consejos prácticos sobre el uso del biberón, higiene del embarazo, etc.

Actuación médica directa sobre tratamiento de enfermedades agudas, remedios de urgencia y sencillas intervenciones quirúrgicas.

Reparto de medicamentos apropiados. Servicio de botiquín bajo custodia del maestro y de los médicos de la zona, con abundante depósito de medicamentos específicos, reconstituyentes, febrífugos, calmantes, etc.

Higiene escolar referida a : desinfección, limpieza y calefacción del local.

Normas preceptivas sobre cuidados de la piel, cabello y dientes.

Introducción en la cocina escolar de la sal completa como profilaxis  contra el bocio.

Redacción de menús  para el comedor escolar, fijando la tabla sinóptica de cantidades, coste, etc.


Refieren los misioneros que en las visitas médicas realizadas vieron graves casos de cáncer, reumatismo poliarticular, anemia perniciosa, bocio, etc.
Curaron una estomatitis infantil, una quemadura grave (envuelta  en trapos sucios de estiércol), un abceso en el antebrazo,una piodermitis, varias heridas producidas por caídas, utilización de herramientas, etc.


Realizaciones en el ámbito agrícola     

El estudio de las características climatológicas de la región en el año 1933 era el siguiente:
Temperatura máxima: 35,2 grados.
Temperatura mínima: - 9 grados.
Media:                         12,40
Humedad relativa:        68
Lluvia media anual:      416 mm.
     Detectaron una pobreza en los forrajes y ensayaron la introducción  del maíz, en alternativa de rotación de tres hojas con el centeno y la patata. La semilla utilizada correspondía a una variedad de maíz  americano (Canadá 315 W) de máxima producción forrajera y de extraordinaria resistencia al frío.

Otros aspectos

Se realizaron representaciones teatrales. Otros aspectos dignos de reseñar son los esfuerzos de divulgación en pro de la limpieza e higiene escolar. En este sentido nos cuentan cómo "... contra la boina, el moño de las niñas, los zapatones de madera herrada y las sayas y refajos  hasta los pies" emprenden una lucha prudente y adaptada a las circunstancias, resaltando el logro de sus indicaciones en la transformación efectuada en algunas niñas y  "...  ! qué sorpresa de belleza en estos niños lavados y limpios ! sus rasgos celtas, ojos de claro azul, fuertes pómulos, cabello castaño y labios carnosos ".

Descripción de un personaje y relato de dos acontecimientos

Don Pedro, cura de San Martín es " un clérigo rural de breviario y escopeta, discreto en campechanía y devoción caliente . De sentido humano, con la frente curtida de soles y las manos humildes hechas a la rienda, al azadón y al óleo... Vive en una pobre casa de adobe enjabelgado, con un claro corredor abierto sobre los linares que rodean el magnífico ábside de San Martín. En un rincón, la escopeta de dos fuegos; balandrán y bonete en un claro, en el testero principal, una litografía, la Purísima de Murillo; una cruz negra incrustada en nácar en la ventana y sobre la camilla con faldas de bayeta verde, el botellín de pólvora y el devocionario..."

     Un acontecimiento que impresionó a los integrantes de la Misión  Pedagógica fue la presencia de un entierro en San Martín de Castañeda "... va el cadáver en unas parihuelas, sin ataúd, envuelto  en una sábana blanca, rodeada de gritos y plantos galaicos. Los niños pululan curiosos entre las cruces caídas y una niña repìte el planto dramático de las mujeres: ! prenda, prenda... perdónamos, rosa dulce !      Los ojos de los niños presencian cómo al darle tierra, se quita al cadáver la sábana que servirá para otra vez"
En la visita realizada a un niño enfermo en Ribadelago, describen: "...Entramos en la casa, pobre, sin luz; en la cocina misma, llena de humo, la criatura se retuerce sin gritos, mordiéndose las lágrimas, encogiéndose convulsivamente sobre las rodillas, boca abajo y hundiendo la cabeza en el jergón. Nos alumbra un candil de aceite y el fuego de leña. Nada se puede hacer más que aliviarle el dolor con un calmante. Hay que operar, una intervención en el hospital, y... ante la sola palabra la madre rompe a llorar a gritos; el padre medita agobiado con los ojos fijos, mordiendo nervioso un cigarro; un viaje a Zamora, varios días allá y luego esos hospitales..."

La obra  de Misiones Pedagógicas realizada en San Martín, es considerada por el equipo de trabajo como un ensayo de acercamiento a los humildes.
     Cumplieron íntegramente el programa y objetivos propuestos. Dejaron junto a la obra material iniciada una huella moral  que no puede reducirse a cifras estadísticas, correspondida por el cariño, gratitud y emoción de los hombres y mujeres de San Martín de Castañeda.

F. Trancón 



martes, 11 de julio de 2017

FIESTA PEDAGÓGICO SOCIAL (Gernika-Bizkaia- 20/9/1925)

Introduccion
Este título corresponde al discurso de inauguración de un certamen celebrado en la citada localidad vizcaína por el mantenedor y presidente del certamen  D. Álvaro López Núñez.
Síntesis biográfica del autor
Álvaro López Núñez (León, 2 de junio de 1865 - Madrid, 30 de septiembre de 1936) fue un periodista y escritor español, académico de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas y acérrimo defensor de la asistencia social, los seguros sociales y la democracia cristiana. Murió asesinado junto a su hija Esther al comienzo de la Guerra Civil Española.
A López Núñez, diputado en Cortes entre 1927 y 1930 y miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, se deben muchas de las ideas y medidas que durante un siglo han prevalecido en la previsión española, especialmente en mutualidades y materia de seguros. En época de las internacionales obreras, López Núñez, que junto a Maluquer y el general Marvá habían fundado el Instituto Nacional de Previsión. 
Tiene dedicada una calle en León que une la Plaza del Espolón, con la carretera de Asturias.
Reseño algunas obras de su amplia bibliografía, recogidas en el Servicio de Publicaciones del Instituto Nacional de Previsión
  • Función social den la mutualidad escolar (1915)
  • Ideas pedagógicas sobre previsión (1912)
  • La acción social de la mujer en la higiene y  mejoramiento de la raza   (1915
  • Previsión infantil (1924)
  • Protección de la infancia en España (1908)

  
Fragmentos de su discurso

Aspectos introductorios
Nos han convocado hoy aquí para celebrar una fiesta de Previsión social, en que intervienen los niños y los viejos.
Nos preocupan mucho estos dos polos de la vida humana, solidarizados entre sí de tal modo, que puede decirse que la vejez se caracteriza en la juventud, y así llegó a afirmar  D/ Concepción Arenal que «la vejez más robusta fue antes la juventud más arreglada». La iniciativa de esta gran  fiesta surgió entre los niños de la Mutualidad Escolar de Nuestra Señora de la Antigua, de la insigne villa de Lequeitio,  dirigidos por el celosísimo maestro D. Bruno Martínez  Aldea, que corona, con estos trabajos por el bien social, toda una vida de intensa y callada labor consagrada a la educación  de la infancia. Deber es de gratitud dedicar un aplauso a este distinguido maestro, en quien han sido hábito la abnegación  y el sacrificio, para bien de los niños. La iniciativa de  la Mutualidad de Lequeitio fué recogida, como no podía menos  de ser, por la admirable Caja de Ahorros Vizcaína, colaboradora  del Instituto Nacional de Previsión, y que, en los pocos años que lleva de vida a la sombra bienhechora de la  Diputación de Vizcaya, ha llegado a ser un órgano poderosísimo  de bien social y, ío que es más importante, un eficaz elemento  de educación popular en las más nobles virtudes de la ciudadanía. La Caja y la Mutualidad, los graves varones y lo& niños inocentes, han movido la opinión pública, no sólo del  Señorío de Vizcaya, sino de todo el territorio español, y a su pregón, como antaño al de los heraldos que recorrían los castillos y las ciudades convocando a las Cortes de Amor y a los Consistorios del Gay Saber, han acudido los hombres que entienden de estas cosas y los que calladamente las practican v como las abejas hacen la cera y la miel en las celdas misteriosas  de la colmena; y habéis acudido vosotros, es decir, el pueblo,  para colaborar en una noble empresa que, sin el pueblo,  no habría de tener trascendencia de utilidad social.
Ancianos, niños y necesidad de la previsión social
Hemos de hablar, pues, brevemente de los viejos y de los niños, y lo hemos de hacer con la vista fija en los altos ideales de progreso social, hacia los que se encaminan hoy todos  los esfuerzos de la Previsión. La presencia de unos y otros en este acto nos conmueve dulcemente y nos obliga a una gran  sinceridad en cuanto hayamos de decir, porque nadie tiene tanto derecho a la verdad como los débiles e indefensos, que  inocentemente creen cuanto se les dice. Viejos y niños son  los  protagonistas de esta fiesta, y vosotros y nosotros somos como el coro que ha de aplaudirles, amarles y enaltecerles. .
Estos ancianos que hoy veis aquí van a recibir de manos  de nuestro Presidente las libretas con que se les reconoce  una modesta pensión para todos los días que les restan de vida: y con ser muy apreciable este beneficio económico, lo es mucho más el de respeto y veneración que ahora les con consagra este pueblo, en nombre de todo el país. Damos, coa esto, un público testimonio de que nos duele, como propio dolor, el abandono en que están muchos ancianos, y que es firme nuestro propósito de evitar, para tiempos venideros, este desamor y no merecido infortunio. Hoy les damos lo que podemos, que parece poco, considerado en la esfera de la  abundancia, pero que no lo es tanto, mirado desde la zona de «u pobreza. Lamentamos que no sea lo suficiente para resolver  de plano el problema de la vejez desvalida, aunque para algunos tal vez lo será, y este sentimiento nos anima para  afirmarnos más y más en las ideas de Previsión, con las que llegará un día en que queden extintos estos crueles dolores.
Ahora exteriorizamos esta inquietud espiritual, que, social mente considerada, es un remordimiento de conciencia y un  estímulo para mejorar de conducta, y proponemos la enmienda social para lo porvenir.
Niños
Asisten a este acto los niños, que son los viejos de mañana, y precisamente en ellos buscamos nosotros la solución al grave problema por medio de la Previsión. Esta gran virtud,  que siempre fué tenida en alta estima por los hombres de superior mentalidad, va perdiendo, afortunadamente, el  matiz individualista que la manchaba con la torpe tara del  egoísmo, y va ensanchando su esfera de acción, tomando  carácter social y multiplicando de este modo sus beneficios.
Concepto de la escuela antigua
Para atenuar tales dolores y aun, si fuera preciso, para   •extirparlos por completo, acudimos a la Pedagogía de la Previsión,  buscando en la escuela los medios con que dotar a  las futuras  generaciones de aquellas reservas económicas y  sociales que les permitan, en los días tristes de la senectud,  redimirse de los dolores de la miseria. Queremos que cuando  los niños de hoy sean los viejos de mañana, no se vuelvan airados hacia los tiempos pretéritos y tengan para nuestra  memoria frases de odio y maldición: antes al contrario, aspiramos  a merecer un dulce recuerdo y un aplauso para nuestra  política previsora.  Mil veces se ha dicho que la escuela es el taller de la vida, donde se moldea y fragua la sociedad; pero no siempre la escuela ha respondido, ni, aun hoy mismo, en  muchas partes responde, a las exigencias de este aprendizaje, necesario en todo pueblo bien organizado. La escuela es el reflejo de la sociedad, y late según el ritmo de la vida pública.
 La escuela en  que se formaron los viejos de hoy fué el espejo de aquella existencia individualista del siglo XIX, con un ideal pedagógico de pura intelección y de seco teoricismo, según el cual  los niños habrían de ser sabios antes de ser hombres. La escuela era como un recogimiento espiritual apartado del cauce de la vida corriente, donde un maestro, desconocido y aun  menospreciado por los ciudadanos, transmitía, por medios  violentos, en un local triste y antipático, ideas abstractas cuya utilidad no alcanzaban los niños, ni acaso el mismo maestro tampoco. De cuando en cuando se abría aquel recinto hermético para que entrasen en él, no las auras refrigerantes y  fecundas de la vida social, sino las autoridades y las familias  de los discípulos, ante las cuales aquellos niños repetían inconscientemente  lo que se les había enseñado de cosas ignotas, que producían asombro a los que las escuchaban, porque,  de ordinario, eran para ellos ininteligibles y peregrinas  pasados algunos años, aquellos niños, abrumados por el bagaje memorista, entraban en el mundo y tenían que hacer el aprendizaje de la vida mediante una dolorosa experiencia perdiendo, en estos intentos de adaptación social, años que hubieran sido preciosos, dedicados, desde luego, al trabajo y  a la producción del bien colectivo.  

Nueva escuela
Hoy ha cambiado del todo el aspecto de estas cosas, y la escuela, como la vida, es sustancialmente social. Sin desdeñar todas aquellas enseñanzas que tiendan a dar eficacia a las fuerzas individuales y a ennoblecer y hermosear el espíritu, la Pedagogía moderna aspira a formar los hombres, no para sí mismos, sino para la sociedad, de que son parte principal, y sin la cual no se podría realizar el fin para que el hombre ha sido puesto por Dios en la Tierra; y, de este modo, la escuela es verdaderamente el taller del aprendizaje de la vida. En él se enseña a los niños las reglas necesarias para la convivencia social, y se les hace sentir aquel gran principio de la  fraternidad cristiana, fundada en la igualdad esencial de todos los hombres, como hijos de un mismo Padre Eterno y llamados a un mismo último destino, y que es la que se denomina  ahora solidaridad social, con este afán de sustituir con  nombres nuevos, los más bellos y expresivos tradicionales.
Así se da a los niños la conciencia de las realidades ciudadanas, se les inculca el sentimiento de la responsabilidad social,  se les habitúa al manejo de los instrumentos económicos y  políticos, que son la herramienta de la vida civilizada, y se imprime a la instrucción una trascendencia realista que ciertamente no es incompatible con las más puras efusiones del  alma.
Entre estas enseñanzas se encuentra la de la Previsión, mediante la cual el hombre, conociendo las leyes generales  de los hechos que han de venir y viendo éstos como si estuvieran  ya presentes, se abroquela contra aquellos que pueden  serle nocivos, de modo que, lejos de ser arrastrado por los  acontecimientos, según pasa a los seres inferiores, va delante  de ellos, y como que los sujeta y somete a su voluntad  para que no le sean dañosos.
Mutualidades escolares
Esta enseñanza de la Previsión  es la que nosotros pretendemos dar a los niños mediante la  difusión y fomento de las Mutualidades escolares. Estas bellas instituciones ponen al alcance del espíritu infantil  un caudal enorme de pensamiento y de acción. Ellas, en  un orden elevado de ideas, enseñan a los niños la armonía y  el ritmo de la vida, la evolución de los hechos humanos, sujetos  a leyes de tan exacta aplicación como las mismas leyes  cosmológicas; tal ocurre con las que se refieren a la mortalidad,  a la morbilidad, a la natalidad y a los demás fenómenos  demográficos sujetos a estadística, cuyo estudio sirve de fundamento  a la arquitectura de los seguros sociales. En la esfera  de las relaciones morales, adoctrinan a los niños en las normas de la fraternidad social, explicándoles cómo el riesgo que se cierne sobre todos ellos, y en forma de siniestro hiere  a algunos, debe ser por todos soportado como una obligación  colectiva, tomando cada uno en él la parte que le  corresponda.

La familia en el país vasco
En ninguna parte mejor que en esta tierra vasca se puede  comprender la necesidad de conservar a los hombres unidos  al hogar, y mucho más cuando, como ahora ocurre,  las modalidades de la vida moderna parece que conspiran para destruirlo. Ninguna comarca supera a esta de Vasconia  en el amor intenso al hogar, porque ninguna la excede en su  amor a la tradición, gran aglutinante histórico, del que sabiamente ha dicho un insigne pensador, el Sr. Torras y Bages,  •que «es una solidaridad inmensa, una transmisión y comunicación  de vida entre los hombres pasados, presentes y futuros  que viven en un país». El hogar doméstico tiene su arquetipo,  y como su modelo ejemplar, en el caserío vascongado, que subsiste a través de los siglos, no obstante los avances  del urbanismo, con el que se tiende a extinguir los campos  y hacer de todo el mundo una gran ciudad. El caserío es el verdadero templo de la familia: en él perdura la vida patriarcal,  con todas sus bellezas, fuerzas y virtudes, ungida por la Religión, realzada por la honestidad de la mujer, enriquecida  por el trabajo de todos y dignificada por el respeto a las sanas  libertades individuales y políticas. Parece que la propia
Naturaleza ha querido enaltecerle, esparciendo por estos valles los tesoros de su perennal hermosura: los mismos animales, aquellos a los que San Francisco llamaba hermanos (y  realmente lo son, como hijos del mismo Padre universal y  coadyuvantes, con el hombre, a la armonía del mundo presente),  son, en cierto modo, individuos de esta familia, que por  algo se les denomina domésticos, en tal forma, que sin ellos la familia no podría vivir. Todo este conjunto de cosas buenas,  de seres altos o humildes, de pensamientos y de acciones, de recuerdos, de realidades y de esperanzas, de dulces efluvios  espirituales y de recias energías físicas, contribuyen al sostén  de la familia, haciendo de su hogar un sagrado recinto donde  se rinde culto a la virtud.
Pues he aquí que al hombre que creó y sostuvo este hogar  en una larga vida de fecundo trabajo; al que supo conservar  en fertilidad perenne estas praderas de esmeralda y estos  árboles de doradas pomas, ubérrimas como las del jardín de  las Hespérides; al que sujetó a las bestias y animales de toda  especie, amansándoles y haciéndoles producir riqueza; al que  tal vez formó en esa milicia foral que mantiene el orden, la paz y el respeto ciudadano en el Señorío, o se lanzó al mar  emulando las hazañas de los grandes nautas de los siglos pretéritos; al que supo formar una generación de hombres honrados  y laboriosos como él, que perpetúan las excelencias de  la raza..., a este se le arrebata su hogar, recluyéndole en un  asilo. ¿Por qué? Por ser viejo, por haber agotado sus fuerzas  en una vida de producción, contribuyendo al bien público y creando riqueza para todos.  
Y, sin embargo, no siempre es el anciano un inútil estorbo  en el hogar doméstico: mientras el hombre conserve una  chispa de luz en el entendimiento y un grado de calor en et corazón, podrá ser útil a sus semejantes: los músculos son cosa secundaria. La experiencia de todos los días nos demuestra  cuán provechosa es la presencia de los ancianos en las casas  de sus hijos o nietos, donde prestan multitud de pequeños servicios, ocupando sus largas horas en menesteres no siempre  desprovistos de provecho. Ya la sola compañía del anciano  con los niños, a quienes educa y entretiene, relatándoles  cuentos y adoctrinándoles con los frutos de su experiencia, es  un beneficio que la gente joven nunca podrá agradecer bastante.
La presencia del anciano afirma el centro de gravedad  del hogar doméstico y da a la vida familiar un ritmo de  orden, de serenidad y de cordura. En otro linaje de actividad,  notorio es que hay multitud de operaciones domésticas, de leve esfuerzo físico, no desproporcionadas a la capacidad productora  de los viejos ni disconformes con las deferencias cariñosas  que les son debidas. Todo esto lo saben muy bien los buenos hijos, que procuran con su amor hacer menos tristes los días, no siempre  alegres, de la ancianidad.
Y ahora, para terminar, volvamos a nuestros viejecitos.  En su honor celebramos esta hermosa fiesta..., en su honor  y en el de los viejecitos de mañana, que seréis vosotros los que ahora cruzáis entre flores la senda de la vida. Respetad y  amad a los viejos,  recordando aquel bello cantar del poeta de las Encartaciones:

A la sombra de una encina
duerme un anciano la siesta:
no turbéis su dulce sueño,
pájaros de la arboleda.


martes, 27 de junio de 2017

CUENTOS PARA EL HOSPITAL 04 "ARTURO EL PEQUEÑO CANGURO"

En la presentación de este cuento se aprecian unos cambios diferentes a las anteriores publicaciones.
Ana utiliza la historia narrada mediante imágenes, con menor contenido narrativo y más expresivo, adquiriendo rasgos parecidos, no iguales, a los empleados en los cómics.
Emociones, sentimientos, sensaciones  se desarrollan y adquieren una dimensión donde la imaginación y la imagen son dos recursos que se complementan, diría que se necesitan.

El cuidado de los niños recién nacidos que precisan atenciones vitales para complementar su desarrollo integral, dentro las incubadoras ,  Ana lo presenta como una maternidad compartida con Arturo y su familia. La utilización del canguro, su anatomía, su fisiología , como paradigma explicativo, es muy acertado, pero sobre todo, pedagógico.


















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miércoles, 21 de junio de 2017

ÁLAVA: BIOGRAFÍA DEL MAESTRO D. MARCOS SAGASTI (1916)



Son escasas las biografías relacionadas con   maestros de enseñanza primaria. He encontrado en Álava una  referida a D. Marcos Sagasti (1839-1916), puede que existan más, me alegraría conocerlas.
La biografía de este insigne educador  fue acordada su publicación   por la Diputación provincial de Álava, en una sesión celebrada el 20 de mayo de 1916.

Se ofrece  el texto íntegro de la biografía.
Inauguración de un monumento erigido a D. Marcos.
Sello conmemorativo del centenario de su muerte, editado por Correos en diciembre de 2016.





































Homenaje e inauguración de un monumento erigido en honor a D. Marcos Sagasti

El acto se celebró el 25 de junio de 1916, promovido por sus antiguos alumnos. Acudieron al evento las autoridades del municipio y de los pueblos cercanos, el presidente de la Diputación provincial de Álava, compañeros, etc.
El homenajeado pronunció un emotivo discurso, reflejo alguno de sus párrafos más entrañables:
“Me habéis de dispensar que os hable con sencillez y llaneza. Os habéis excedido a vosotros mismos dejando rebasar los afectos de vuestro nobilísimo corazón. Este pobre anciano jamás ha contado alientos para escribir su nombre a la altura que vosotros lo habéis levantado.
La posteridad cuando lea estas inscripciones y rótulos, os bendiga por vuestros hidalgos sentimientos; en tanto, Dios mío, os pido con toda mi alma que después que conduzcan mis restos al sepulcro, con tal que acojáis mi alma en vuestro seno, se cumpla en mi vuestra inspirada sentencia: Desapareció  su memoria de los hombres con el sonido de la campana”

Falleció el 18 de diciembre de 1916. Tenía 77 años.


Monumento erigido en su honor








lunes, 12 de junio de 2017

PUBLICACIONES DEL BOE DE LA PROVINCIA DE LEÓN ( agosto-setiembre de 1936)




Circular del Gobierno civil de la provincia de León sobre juegos escolares


Pareciéndome muy interesante el contenido de una circular que con fecha 21 del corriente ha publicado el Rectorado de la Universidad de Zaragoza, inserta en el Boletín Oficial de Soria, correspondiente al día  25    del corriente, relativa al funcionamiento de Escuelas, se transcribe a continuación, para conocimiento de los Sres. Alcaldes de la provincia y en general de todos los ciudadanos, «El apartado B) del art. 2.° de la orden de la Junta de Defensa Nacional, referente al funcionamiento de Escuelas, establece como obligatoria la implantación de los juegos infantiles que tiendan a exaltar el patriotismo sano y entusiasta de la España nueva. Para dar cumplimiento a la misma, el Rectorado se dirige a los señores Alcaldes de todas las poblaciones del Distrito, encareciéndoles la transcendencia que para el presente y el porvenir tiene la organización de los juegos infantiles. Deben comprender ejercicios gimnásticos, cantos patrióticos de acendrado españolismo, que a la vez fortalecen al niño física y sentimentalmente. Para su organización, los señores Alcaldes aceptarán los servicios voluntarios de los Médicos retirados del Ejército o Cuerpos armados o personas aptas para el cumplimiento de esa función y cuyo patriotismo y entusiasmo por España no ofrezca duda alguna, no olvidando que las ideas que se fijen a los niños, son la base del hombre de mañana, y que España, que ha salido de su letargo resurgiendo con entusiasmo a la vida nacional, necesita que los hombres del porvenir, sean ante todo españoles que con el pensamiento en Dios y la vista en la Patria, estén en todo momento dispuestos a la defensa contra los que envenenados por políticos infames y sectarios, hacían antipatria y pusieron a nuestra España querida, al borde del abismo. El Rectorado espera del acendrado patriotismo de los señores Alcaldes, el exacto cumplimiento de todos los puntos que comprende dicha Orden de la Junta de Defensa Nacional.»
León, 27 de Agosto de 1936. (BOE 27/8/36)
El Gobernador civil,
Ignacio Estévez


Circular a los alcaldes sobre la entronización del crucifijo en la escuela

Alcaldes: Sois vosotros los que representáis la conciencia de España, de esa España que despierta vigorosa para corregir sus errores con justicia. Se os llama en circunstancias excepcionales, porque la Junta de Defensa Nacional no quiere equivocarse; para juzgar busca el testimonio de todos los días... el concurso sincero de la callada y sufrida aldea española representada por su alcalde.
Es cierto que el Crucifijo salió de la escuela, pero su amor prendió en el corazón de los verdaderos católicos, lo suficiente para apagar toda tibieza en ló porvenir. /Como reparación. Alcaldes, me atrevo a pediros que ofrezcáis al Crucificado el esfuerzo generoso de vuestro apoyo a la Escuela.
Maestros y Maestras, verdaderos españoles: ofrezcamos amar al niño y comencemos a trabajar, dispuestos ahora más que nunca a sembrar en sus corazones el amor a Dios y a la Patria, base de todos los grandes amores y estímulo de las empresas generosas y heroicas el ejemplo de sus santas vidas, consagradas a la guía espiritual de los aldeanos. El padre de familia, bien aleccionado con amor por el Maestro, también ofrendará todos los sacrificios necesarios para que sea una realidad pronto la obra gigantesca de cimentar esa España una y gloriosa que todos anhelamos.
La escuela es de todos y para todos. A su depuración y a su resurgimiento todos hemos de cooperar, especialmente el padre de familia y el Maestro Alcaldes: Convencidos de que estamos en el camino de la verdad, prestad vuestro concurso para que la entronización del Crucifijo en las escuelas constituya una emocionante solemnidad en los pueblos. Cuando  el Crucifijo se fije en el muro blanqueado, la luz divina habrá penetrado nuevamente en aquel recinto. Bajo el signo divino dé la Cruz, la labor resultará más suave; por su protección, el amor que brote de todos los corazones irá suavizando asperezas y cicatrizando heridas, y hará posible, pasada la tragedia, la convivencia de todos los ciudadanos. La Junta de Defensa Nacional, convencida de que tal la Escuela, tal la sociedad que de ella sale, presta su atención desde el primer momento al problema de la educación primaria. La Inspección de Primera Enseñanza de esta provincia, que conoce al Maestro de las demás provincias españolas y ha visto sufrir a muchos de ellos, está convencida de que el auténtico Maestro español responderá con su trabajo silencioso y /constante y será el más eficaz colaborador del resurgir de nuestra querida Patria, cueste el sacrificio que cueste.
Mientras el Ejército y demás Instituciones armadas junto con las milicias derraman su sangre joven en el frente de batalla y ofrendan sus vidas llenas de promesas y esperanzas para salvar el presente de España y la civilización cristiana occidental, los Maestros, con la colaboración de las Autoridades, lucharé, lucharemos aquí contra la invasión ideológica extranjera y atea, y ofreceremos a España, perfectamente sana, la generación del porvenir. Alcaldes leoneses, os conozco y espero de vuestra colaboración en la obra de la Escuela los mayores bienes; que vuestra actuación ecuánime y justa sea el mayor timbre de gloria  que leguéis a vuestros hijos. Las circunstancias son difíciles, pero los hombres de esta tierra sabrán vencerlas.

León, 27 Agosto de 1936. El Inspector Jefe, Francisca Bohigas
BOE 29/08/36


  
Destitución de la Junta del Patronato de la Fundación Sierra Pambley

Del 1.° de Septiembre de 1936 Visto el acuerdo del Excmo. Sr. Gobernador civil de León, destituyendo a todos los representantes actuales del Patronato de la Fundación Sierra Pambley, destinada a la enseñanza mercantil, agrícola, instrucción primaria e industrial de obreros, en virtud del incumplimiento por aquélla de dichos fines hasta el extremo de destinarse los bienes fundacionales al fomento de ideas y teorías d i solventes, la Junta de Defensa Nacional ha resuelto aprobar la expresada destitución, como asimismo la entrega efectuada de dicho Patronato a la Comisión Gestora de la Diputación Provincial de León. Por la Junta de Defensa Nacional, Federico Montaner.